Inteligencia artificial en la educación

Inteligencia artificial en la educación: ¿cómo está cambiando la forma de aprender?

Preguntar, investigar, practicar un idioma, resolver un problema matemático o pedir una explicación diferente sobre un tema que no quedó claro. Actividades que antes dependían casi exclusivamente de un libro o de la disponibilidad de un profesor hoy también pueden realizarse con ayuda de herramientas de inteligencia artificial.

La inteligencia artificial en la educación está cambiando rápidamente la manera en que estudiantes y docentes interactúan con el conocimiento. Su verdadero potencial, sin embargo, no está en hacer las tareas por el estudiante, sino en convertirse en una herramienta capaz de apoyar el aprendizaje, personalizar experiencias y facilitar nuevas formas de enseñar.

La transformación apenas comienza y plantea una pregunta mucho más interesante que si los estudiantes deberían utilizar IA: ¿cómo podemos enseñarles a utilizarla para aprender mejor?

La inteligencia artificial ya forma parte de la vida de los estudiantes

La llegada de la inteligencia artificial generativa aceleró algo que ya venía ocurriendo: la tecnología dejó de ser solamente un lugar donde buscar información y comenzó a interactuar directamente con quien aprende.

Los estudiantes pueden hacer preguntas, solicitar ejemplos, comparar conceptos, generar ejercicios o pedir que un mismo tema sea explicado de distintas maneras.

Y su adopción ya es significativa entre niños y adolescentes. UNICEF señala que en Argentina más de la mitad de los niños y jóvenes entre 9 y 17 años utiliza inteligencia artificial y, entre quienes la usan, dos de cada tres lo hacen con fines escolares. En Brasil, el uso supera el 65 %. Aunque estos datos no corresponden específicamente a Colombia, ayudan a dimensionar la rapidez con la que estas herramientas están entrando en la vida académica de las nuevas generaciones.

La discusión educativa, por tanto, está dejando de ser simplemente si utilizar o no inteligencia artificial y empieza a concentrarse en cómo utilizarla de manera responsable y pedagógicamente útil.

Un aprendizaje que puede adaptarse mejor al estudiante

Una de las posibilidades más interesantes de la IA es su capacidad para ofrecer diferentes formas de aproximarse a un mismo conocimiento.

Imaginemos que un estudiante no comprende una explicación sobre fracciones.

Puede pedir:

  • una explicación más sencilla;
  • un ejemplo relacionado con una situación cotidiana;
  • ejercicios adicionales;
  • preguntas para comprobar si entendió;
  • o una explicación paso a paso.

Otro estudiante podría utilizarla para practicar inglés, preparar preguntas sobre un texto o profundizar en un tema que despertó especialmente su interés.

UNICEF identifica precisamente el aprendizaje personalizado como una de las oportunidades de la inteligencia artificial generativa, especialmente cuando los sistemas pueden adaptar explicaciones y actividades a las necesidades, estilo y velocidad de aprendizaje del estudiante.

Esto no significa reemplazar al profesor. Significa ampliar las herramientas disponibles para aprender.

La IA también puede convertirse en una herramienta para los docentes

La transformación no ocurre únicamente del lado del estudiante.

Los profesores también pueden utilizar inteligencia artificial para apoyar diferentes tareas educativas: preparar materiales, proponer ejercicios, adaptar contenidos, generar ejemplos, diseñar actividades o encontrar nuevas formas de explicar conceptos complejos.

UNESCO incluso plantea que la IA está modificando la relación tradicional entre profesor y estudiante hacia una nueva dinámica en la que interactúan docente, inteligencia artificial y estudiante.

El profesor continúa teniendo algo que una herramienta tecnológica no puede sustituir fácilmente: contexto.

Conoce al estudiante, identifica dificultades, interpreta comportamientos, orienta el proceso y comprende aspectos humanos que van mucho más allá de responder correctamente una pregunta.

Por eso, el escenario más interesante no parece ser profesor contra inteligencia artificial, sino profesores que saben utilizar inteligencia artificial para enseñar mejor.

¿Por qué la inteligencia artificial encaja especialmente bien con la educación online?

La IA puede utilizarse tanto en educación presencial como virtual. Sin embargo, existe una característica que hace especialmente interesante su integración dentro de un colegio online: prácticamente todo el proceso educativo ya ocurre dentro de un ecosistema digital.

En una experiencia virtual, el estudiante utiliza plataformas educativas, contenidos digitales, actividades interactivas y herramientas de comunicación como parte habitual de su jornada.

Integrar inteligencia artificial dentro de ese entorno puede resultar más natural.

Por ejemplo, un estudiante podría estar desarrollando una actividad y utilizar una herramienta de IA para comprender un concepto, practicarlo mediante nuevos ejercicios y posteriormente continuar trabajando dentro de su plataforma educativa.

No necesita cambiar completamente de contexto entre una experiencia física y otra digital.

Una experiencia educativa más conectada

La educación online también genera oportunidades interesantes para integrar en un mismo entorno:

  • contenidos académicos;
  • herramientas interactivas;
  • recursos multimedia;
  • actividades;
  • comunicación con docentes;
  • seguimiento académico;
  • y herramientas basadas en inteligencia artificial.

Esto permite imaginar experiencias donde la tecnología no aparece como un elemento adicional, sino como parte natural del proceso de aprendizaje.

Apoyo disponible cuando aparece una duda

En un salón tradicional, un profesor debe atender simultáneamente a numerosos estudiantes.

Una herramienta de inteligencia artificial puede complementar ese trabajo ofreciendo explicaciones adicionales o ejercicios cuando aparece una duda, incluso fuera del horario de una clase.

No sustituye la orientación docente, pero puede evitar que una dificultad pequeña se convierta en una barrera para continuar aprendiendo.

Más posibilidades de personalización

Los entornos digitales también facilitan adaptar recursos y actividades.

Mientras un estudiante necesita reforzar determinado concepto, otro puede estar preparado para avanzar hacia ejercicios más complejos.

La combinación entre educación online e inteligencia artificial abre posibilidades para construir experiencias cada vez menos uniformes y más adaptadas al proceso individual.

Usar inteligencia artificial no significa dejar que piense por nosotros

Aquí aparece uno de los mayores retos.

Existe una diferencia enorme entre preguntarle a una IA:

“Hazme esta tarea.”

y preguntarle:

“No entiendo este tema. Explícamelo de otra manera y después hazme tres preguntas para comprobar si lo aprendí.”

En ambos casos se utilizó exactamente la misma tecnología.

Pero solamente uno produjo aprendizaje.

La facilidad con la que la inteligencia artificial puede generar textos, resolver ejercicios o producir respuestas completas puede convertirse en un problema cuando el estudiante comienza a delegar el esfuerzo intelectual que debería realizar.

UNICEF advierte precisamente sobre este riesgo: una asistencia excesiva puede reducir ese esfuerzo necesario para desarrollar capacidades de razonamiento y resolución independiente de problemas.

Por eso, enseñar a utilizar IA también significa enseñar cuándo no utilizarla.

La inteligencia artificial también puede equivocarse

Que una respuesta esté perfectamente redactada no significa que sea correcta.

Los sistemas de inteligencia artificial pueden proporcionar información incorrecta, incompleta o sesgada y, en algunos casos, presentar esos errores con enorme seguridad.

Esto convierte al pensamiento crítico en una competencia todavía más importante.

Los estudiantes necesitan aprender a preguntarse:

  • ¿De dónde proviene esta información?
  • ¿Puedo comprobarla?
  • ¿Existe otra fuente?
  • ¿La respuesta realmente tiene sentido?
  • ¿Qué información puede estar faltando?

Paradójicamente, cuanto más capaces sean las máquinas de producir respuestas convincentes, más importante será enseñar a los estudiantes a cuestionarlas.

Privacidad y seguridad también forman parte de la educación digital

El uso de inteligencia artificial por niños y adolescentes también requiere precauciones adicionales.

UNICEF identifica riesgos relacionados con privacidad, información falsa, sesgos, contenido inapropiado y dependencia de determinados sistemas conversacionales.

Por eso, padres, docentes e instituciones educativas tienen un nuevo desafío: acompañar a los estudiantes para que comprendan que no toda herramienta debe utilizarse de la misma manera ni toda información personal debería compartirse con un sistema de IA.

Aprender a utilizar tecnología también significa aprender a protegerse dentro de ella.

El profesor seguirá siendo fundamental

La inteligencia artificial puede responder preguntas en segundos, generar cientos de ejercicios y explicar un concepto de múltiples maneras.

Pero educar implica mucho más que transmitir información.

Un docente observa, escucha, motiva, cuestiona, identifica dificultades y ayuda a construir criterios.

Por eso, el crecimiento de la inteligencia artificial probablemente no reduzca la importancia de los buenos profesores. Puede hacer exactamente lo contrario: permitir que ciertas tareas sean apoyadas por tecnología y que el docente concentre mayor atención en aquello donde su intervención humana genera más valor.

La propia UNESCO ha desarrollado marcos de competencias específicos para preparar a los docentes frente a esta nueva realidad educativa.

Preparar estudiantes para un mundo donde la IA será cotidiana

La inteligencia artificial no será únicamente una herramienta escolar.

Los estudiantes actuales probablemente convivirán con sistemas de IA durante buena parte de su vida universitaria y profesional.

La OCDE señala que el avance de estas tecnologías obliga a replantear qué conocimientos, habilidades y actitudes necesitarán las personas en un entorno donde algunas tareas pueden ser realizadas o apoyadas por inteligencia artificial.

Esto significa que aprender a utilizar IA responsablemente también puede convertirse en parte de la preparación para el futuro.

No basta con saber obtener una respuesta.

Será necesario aprender a:

  • formular mejores preguntas;
  • analizar información;
  • identificar errores;
  • contrastar fuentes;
  • crear utilizando diferentes herramientas;
  • resolver problemas;
  • y tomar decisiones con criterio propio.

Educación online, tecnología y nuevas formas de aprender

La educación online se encuentra en una posición especialmente interesante frente a esta transformación porque su modelo ya está construido alrededor de herramientas digitales.

En propuestas educativas como TeamKlas, donde estudiantes de preescolar, primaria, bachillerato y validación pueden desarrollar sus procesos académicos mediante educación online, comprender las nuevas tecnologías también forma parte de entender cómo está evolucionando la manera de aprender.

La tecnología por sí sola nunca garantiza una buena educación.

Pero cuando existe un modelo académico sólido, docentes preparados y un uso responsable de las herramientas digitales, la inteligencia artificial puede convertirse en un recurso adicional para enriquecer la experiencia educativa.

El verdadero reto será aprender a aprender con inteligencia artificial

Durante años, gran parte de la educación estuvo orientada a encontrar respuestas.

La inteligencia artificial puede producir muchas de ellas en segundos.

Eso hace que otras capacidades adquieran todavía más importancia: saber preguntar, interpretar, cuestionar, relacionar ideas y construir conocimiento propio.

El desafío de la educación no debería ser competir contra la inteligencia artificial ni ignorar su existencia.

Debería ser mucho más ambicioso: enseñar a las nuevas generaciones a utilizar una herramienta extraordinariamente poderosa sin renunciar a pensar por sí mismas.

Referencias

Compartir Artículo:

CUENTA DE AHORROS 29100007274
NIT 901,656,056-6
CORPORACION EDUCATIVA DEL SABER

¿Tienes dudas? ¡Estamos para ayudarte!

Déjanos tus datos y nos pondremos en contacto contigo pronto.

Tus datos están protegidos y serán utilizados únicamente para brindarte orientación educativa. Al enviar el formulario, aceptas nuestra política de tratamiento de datos.